domingo, 8 de septiembre de 2013

Tú, con tu medio día abrasador, el sol amenaza con alterar los matices de tu piel, entre las casas buscas constantemente esa sombrea que te alivie, entre la muchedumbre de la hora caminas hasta llegar a tu destino.

Yo, con una maña gris y con amenaza de lluvia busco las llaves para alejarme de un día simple y aburrido, en medio de esta hora que no es mañana ni tarde me obligo a pensar en algo diferente mientras encuentro mi camino.

Tú, entre las obligaciones del día, entre la rutina que te desprecia por no poder amargar tu existencia, la energía del sol se debilita dándole paso libre al viento que pronto se convierte en lo que todos quieren, trabajas constantemente molestado solo por el sonido del teléfono. Yo, con la mirada perdida entre cada edificio, entre cada persona que veo pasar bajo el cielo insípido y entre la 7th y la Hope solo doy gracias al viento por mantenerse quieto en su frialdad, encontrando mi rumbo, pasa el medio día mientras me acomodo esperando conocer mi destino.

Tú, alistándote para finalizar la jornada, el día se redujo a minutos entre los papeles y las llamadas, las mentes indomables y los corazones desatados se alistan para ser las primeras. En la brecha de los segundos se manotean, se empujan e insultan para logras lo que anhelan, me pregunto si al final escogerás  a alguien. Yo, en medio de la fila que nunca se acaba, en mi interior escucho la vos que reza para no confundirme entre el apuro porque nadie quiere después pagar los platos rotos, los minutos transcurren rápidamente que ni me saludan.


Tú, con el pensamiento firme de que la noche es joven, las energías las adquieres de la cafeína o el alcohol y por ahí un cigarrillo, dispuesto a vivir tu segunda vida esa que disfrutas tanto, al tornarse la luz oscura sobre las calles con amigos y algo más estás listo para recordarte a ti mismo quien eres en tu realidad, la música suena a través de tus manos hasta llegar a tus oídos, que compartes con muchos y a la mismo tiempo solo contigo. Aún sigo preguntándome si escogerás a alguien al final de la noche y en medio de la madrugada mientas yo regreso a casa sabiendo que maña será igual que hoy, me pierdo entre las memorias que me llevan a un sueño profundo acompañada solamente por la música que en cada letra inmortaliza lo que algún día nos unió.  

Palik

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